Parroquia La Milagrosa (Ávila)

jueves, 1 de octubre de 2015

Comunicado de “Por una Vida Digna " en el Día Internacional de las personas mayores



El día 1 de Octubre se celebra el día internacional de las personas mayores. Creemos que es necesario y urgente ensalzar a este sector de la población, al que le debemos los muchos derechos sociales y laborales de los que todavía disfrutamos en la actualidad. Ellas/os, nuestras/os mayores, en muchos casos son un sector empobrecido. Hay muchos informes que aseguran que en los últimos años están sufriendo de manera muy notable las consecuencias de la denominada “crisis”:
  • No son pocos los que sufren la pobreza energética, sin poder hacer uso de luz y calefacción por no poder pagar las facturas.
  • Otros están viéndose afectados por los recortes y demoras en la aplicación de la Ley de Dependencia.
  • Todos, se han visto afectados por el copago, más preciso sería decir repago, farmacéutico.
  • Todos ven rebajadas sus pensiones y lo que es más grave, han perdido la garantía de la actualización de las mismas en función del Índice de Precios al Consumo.

Además es un hecho, constatado que muchas/os se tienen que hacer cargo de dar de comer y ayudar económicamente  a hijas/os y nietas/os, que han caído en las garras del paro o se ven acuciados por el pago de hipotecas por haber derivado a situaciones de  peor fortuna.

Son un gran sostén en nuestra sociedad y sin embargo son invisibles. Tenemos muchas cosas que aprender  de ellas/os, de sus sacrificios, su lucha obrera y política durante la dictadura, sus reivindicaciones y su estar ahí para echar una mano.

En esta sociedad globalizada y tecnológica que nos permite estar al tanto en el minuto cero de cualquier cosa que ocurra en el mundo, crece el individualismo y nos olvidamos de nuestra propia historia, que es la que ha posibilitado que estemos donde estamos.

Desde la asociación “Por una vida digna”, luchamos por la dignidad de todas las personas, fundamentalmente de los más mayores, para que sean reconocidos sus derechos para no tener que entrar en el umbral de la pobreza como muchas veces ocurre.

Por ello, también, informamos y asesoramos para que todas/os ellas/os reciban lo que les corresponde en pensiones, devolución del copago farmacéutico…, y denunciamos la situación de pobreza a la que muchas/os se ven abocados

Todas/os tenemos derecho a vivir con dignidad pero sobre todo las/os más vulnerables, que son entre otras/os, nuestras/os mayores, que se merecen descanso y tranquilidad después de toda una vida de trabajo.

Para ellas/os nuestro mayor reconocimiento y gratitud, en este y en todos los días. Gracias por vuestra inigualable aportación.

Qué disfrutéis/disfrutemos

Un saludo

martes, 29 de septiembre de 2015

¿Marxista yo?


El Papa Francisco llega hoy a Estados Unidos, un país en el que han surgido algunas voces en contra, acusándole de defender posiciones marxistas en economía. ¿Es realmente así?

«El Papa Francisco no es marxista, ni lo ha sido Juan Pablo II, ni los otros Pontífices. Ni tampoco han sido liberales. Esto se dice porque se desconoce la doctrina social de la Iglesia de la Iglesia. Y también porque se desconoce el marxismo, porque las políticas sociales no son exclusivas del marxismo; hasta el propio liberalismo ha ido reformándose adoptando nuevos parámetros sociales», señala José Manuel Aparicio, profesor de Moral Social en la Universidad Pontificia Comillas.

El Papa no tiene un pensamiento marxista «porque no parte de una concepción materialista de la vida. Puede haber conexiones en materia social, pero hay una diferencia radical e insalvable: el marxismo fuerza los cambios desde arriba; la Iglesia apela a la conciencia», señala.

Además, el Papa «no es dialectico. Para él, la revolución no es el motor del cambio social, sino que lo es la evolución de la conciencia. En un escenario de crisis es fácil que surjan voces revolucionarias que busquen un cambio inmediato, pero la Iglesia parte de una apuesta de evolución, no del uso de la fuerza, apostando por la educación más que por la lucha de clases. Esto no significa inmovilismo, sino que el cambio social venga por otras vías, no por la dialéctica de la lucha, porque el enfrentamiento social es siempre un peligro».

También pasó con Juan Pablo II

José Manuel Aparicio recuerda que «a Juan Pablo II también se le acusó de marxista». Pero la diferencia es que, «en economía, el Papa Francisco no ha realizado una aportación demasiado novedosa y sistemática. Lo que sí posee es un tono provocativo que está siendo muy fértil, pero sus titulares sólo se pueden explicar desde el magisterio que ya conocemos: Sollicitudo rei socialis, Rerum novarum, Caritas in veritate…»

El Papa Francisco, en realidad, «no ha marcado una línea distinta. Incluso diría que, analizando los contenidos de sus pronunciamientos, se puede decir que es extraordinario desde un punto de vista pastoral, pero hasta ahora no ha realizado un desarrollo de una doctrina concreta dentro de la DSI. Ni siquiera lo ha intentado. En Evangelii gaudium hay una sección en la que se habla de economía, pero en un tono profético, no sistemático. El Papa no ha elaborado una teoría económica propia. Ni siquiera es necesario», afirma el profesor de la Universidad Pontificia de Comillas.

Lo que asusta del Papa

¿Qué es entonces lo que asusta del Papa cuando habla de economía? José Manuel Aparicio señala que lo más relevante de la aportación del Papa Francisco es el concepto de redistribución: «En los sistemas actuales, la redistribución directa está aceptada a través de los impuestos y gravámenes. Pero la DSI pone la exigencia en la redistribución indirecta: limosna, austeridad, opción por los pobres… Es decir, dejarlo no sólo al arbitrio del Estado, sino de la conciencia personal. Esto genera cierto estupor, y supone un reto muy fuerte para particulares e instituciones, incluso para las propias comunidades cristianas».

«El Papa habla en términos de austeridad y redistribución de lo superfluo. Nos está llamando a un estilo de vida fuera del consumismo, ajustado a las necesidades y proponiendo también la redistribución de lo que consideramos superfluo. Cuando el Papa dice que esta economía mata, está denunciando que vivir fuera de los márgenes de lo necesario supone que luego no queda nada para redistribuir», concluye.


Juan Luis Vázquez Díaz-Mayordomo
Fecha de publicación: 22 de Septiembre de 2015
Fuente: alfa y omega

VIAJE CON FRANCISCO: ATRAVESANDO LOS MUROS DEL CONGRESO DE EEUU


by Ecupres Grano de Arena attac-informativo@list.attac.org
Rosa Miriam Elizalde
Desde Washington. Nueva York

Todo comenzó cuando el Fiat negro llegó a la puerta del Congreso de los Estados Unidos y Francisco se perdió tras el umbral del Capitolio. Al verlo, tengo la impresión de que no entra al edificio imponente que es –desde hace meses con la cúpula cubierta por unas prótesis de metal-, sino a una caverna, a una cripta resguardada por pesadas paredes de piedra.

La cámara lo sigue cuando traspasa el umbral y el Papa argentino hace historia como el primer pontífice católico que viene al Congreso de Estados Unidos. Es comprensible que algunos legisladores estén muy emocionados por ello y en primer lugar, el Speaker del legislativo estadounidense, John A. Boehner, quien cursó la invitación a su Santidad para que visitara este sitio.

Boehner es católico practicante y lloró abiertamente mientras recibía a Francisco y luego, cuando el Papa terminó su discurso y se asomó al balcón de la terraza oeste para ofrecer unas breves declaraciones a las decenas de miles de personas, la mayoría inmigrantes, que se reunieron frente al Capitolio. Otro católico prominente, el vicepresidente Joseph R. Biden Jr., estuvo de pie estoicamente todo el tiempo en que el Obispo de Roma ofreció su discurso.

Eso es lo que se ve, pero hay una historia soterrada en este escenario o al menos pasa a un segundo plano, sepultada por los miles de titulares que despacha el discurso y las poderosas imágenes del Papa yendo y viniendo por Washington y luego Nueva York, con transporte en helicóptero incluido.

La visita al Capitolio está precedida por una batalla interna bastante sui géneris para facilitar la visita del pontífice y ahorrarle situaciones incómodas a quien suele hablar claro sobre los problemas del mundo –el drama de los inmigrantes y refugiados, la depredación del planeta, la tenencia de armas, la pena de muerte, el culto al dinero y otros asuntos que en un lugar como este, con un altísimo por ciento de conservadurismo por metro cuadro, es como mentar la soga en la casa del ahorcado. El Congreso de los Estados Unidos, como sabemos muy bien los cubanos, es célebre por aprobar bombardeos o imponer medidas que están en las antípodas de la prédica de Francisco, como el bloqueo contra Cuba.

La comidilla entre los periodistas que reportamos esta visita es que, para asegurarse de que nadie en la Cámara o el Senado se expresara de forma belicosa o demasiado efusiva, el líder de los demócratas y el de los republicanos enviaron a sus miembros una carta, en la que se advertía firmemente que no podían tocar al Papa. “Por respeto a la agenda del Papa y la expectativa de una conducta oportuna, respetuosamente solicitamos que nos ayude absteniéndose de apretones de manos y de darle conversación a lo largo del pasillo central”, dice el mensaje que llegó a cada congresista, firmado por su respectivo líder: el de la mayoría del Senado, Mitch McConnell (Republicano), el de la minoría del Senado, Harry Reid (Demócrata), el presidente de la Cámara, John Boehner (R), y la líder de la minoría Nancy Pelosi (D).

“Aunque la carta que distribuyeron desalienta a miembros del Congreso para que no intenten ninguna payasada con el Papa, los líderes del Congreso aparentemente están preocupados por el comportamiento de los legisladores”, afirmó CBS News en la víspera del discurso del Papa. La cadena noticiosa también develó que los líderes de ambos partidos, provisoriamente, reclutaron a sus miembros mejor portados para sentarlos en los asientos del pasillo por donde hizo su entrada Francisco.

En otras palabras, este día también se recordará como histórico porque el Congreso operó con unas reglas diferentes a las habituales. Intercalaron a los congresistas de ambos partidos para evitar que se noten los aplausos divididos entre republicanos y demócratas. También, le leyeron la cartilla especialmente a algunos congresistas, entre ellos a Ileana Ros-Lehtinen de Florida, para que se ahorraran cualquier escándalo. La información es confiable, me confirman. La fuente es el analista David Hawkings, autor de un blog especializado en temas del Congreso. Él asegura que estuvieron prohibidos los selfies y los flash de las cámaras. Los aplausos estuvieron bienvenidos y de hecho fueron, sino un récord, al menos un magnífico average: hubo 37 ovaciones, de ellas 8 con los congresistas de pie.

Como el horno no estaba para galleticas, los candidatos presidenciales republicanos de ascendencia cubana que no han ocultado sus críticas al Papa –como Marco Rubio y Ted Cruz-, se llamaron a capítulo y cuando fueron alcanzados por las cámaras, expresaron satisfacción por el discurso del Papa. No dijeron nada sobre la alusión indirecta en el discurso al tema del restablecimiento de las relaciones entre Cuba y Estados Unidos, que el pontífice elogió con palabras meditadas y justas, una aprobación destinada más al Presidente Obama que al Congreso estadounidense. Valdría la pena recordarlas:

En tal perspectiva de diálogo, deseo reconocer los esfuerzos que se han realizado en los últimos meses y que ayudan a superar las históricas diferencias ligadas a dolorosos episodios del pasado. Es mí deber construir puentes y ayudar lo más posible a que todos los hombres y mujeres puedan hacerlo. Cuando países que han estado en conflicto retoman el camino del diálogo, que podría haber estado interrumpido por motivos legítimos, se abren nuevos horizontes para todos. Esto ha requerido y requiere coraje, audacia, lo cual no significa falta de responsabilidad.

Si Marco Rubio y Ted Cruz hubieran soltado sus habituales andanadas de odio contra el gobierno cubano, no solo habrían roto las normas de buena conducta, sino que les habría descontado una buena porción de votos de sus futuros electores encantados con Francisco. Él no solo fascinó a la mayoría de los congresistas, sino a los estadounidenses “de la periferia”, fundamentalmente a los inmigrantes que son millones en este país -de ellos 11 millones indocumentados-, que sienten que el Papa Francisco ha oxigenado a la Iglesia.

El oxígeno en gran parte se debe a la coherencia del Papa Francisco, que hace lo que dice y tiene el valor de no cambiar su discurso para alegrar las orejas conservadoras, por muy poderosas y congresionales que sean.

De modo que cuando traspasó la puerta de piedra del Capitolio, Francisco se adentró en un ambiente educado por un enérgico llamado a la disciplina, que evitaba a toda costa la posibilidad de una mala prensa frente al líder espiritual más célebre del planeta. La buena noticia fue la sincera admiración que demostraron muchos congresistas después de la intervención del monarca de la Iglesia Católica. La mala, el cinismo expresado por algunos otros, una vez concluida la ceremonia.

Rebecca Leber, redactora del diario conservador The New Republic, no demoró en demostrar su escepticismo: el llamado de Francisco para la acción sobre el cambio climático no es probable que conduzca a un cambio en la política de los Estados Unidos o de otros lugares. “No hay duda de que el líder religioso de 1,2 mil millones de personas es tan potente como un portavoz del movimiento climático podría esperar. Sin embargo, en la vida real el ‘Efecto Francisco' – como los medios lo han llamado – apenas coincide con la realidad. Hay poca evidencia de que su mensaje está llegando a todo el que no cree que el cambio climático es un problema. Cuando se trata del clima, al parecer, el partidismo y la ideología son fuerzas más potentes que la fe”.

Mateo Schmitz, el editor adjunto de FirstThings, una revista religiosa publicada por el Institute for Religion, Culture, and Public Life, predice que “la historia de amor de los medios con Francisco, al igual que con Juan Pablo II, llegará a su fin”. La razón, a su juicio, es en parte porque Francisco tiene “una predilección por determinados grupos perturbadores”. Pero el que le puso la tapa al pomo fue el Senador SheldonWhitehouse, demócrata por Rhode Island, que no había salido aún del Capitolio cuando declaró que sus colegas republicanos escucharían más al Papa si este tuviera un Super-Pac (un grupo que les regale millones de dólares para ejecutar las políticas).

Esto no debe sorprender a Francisco. Es más, sospecho que lo esperaba, porque salió por la puerta del edificio del Congreso, abordó su Fiat 500L –que parece de juguete junto a los carros blindados del Servicio Secreto- y partió a toda velocidad hacia el Centro Caritativo de la Parroquia de St. Patrick, para almorzar con más de 200 personas que viven en las calles de Washington. Allí estaba en su ambiente.

Lo vimos llegar hasta una enorme carpa blanca y convertirse en el centro de una escena que parecía la recepción para una boda: mesas redondas vestidas con manteles azules, sobre las que había flores amarillas y blancas, servilletas, platos de cristal y cubiertos en toda regla. El menú sobrio y apetitoso. Los invitados, hombres y mujeres que viven en refugios sostenidos por la Iglesia: alcohólicos, drogadictos o ex drogadictos, enfermos mentales, víctimas de la violencia doméstica…

The New York Times conversó con uno de ellos, de apellido Grey, que dijo estar en un refugio porque estaba ahorrando para alquilar un hogar. No habló mucho más acerca de por qué no tiene casa. El hombre, en realidad, quería hacerle una pregunta al periodista: “¿Francisco vino hasta aquí para ver a los homeless? Eso es muy extraño, un monarca que viene a ver a las personas sin hogar.” Cuando el Times le preguntó qué pensaba sobre el significado de ese gesto, el señor lo pensó por un momento y luego dijo: “Esto significa que me está perdonando, al igual que Dios.”

Dos nombres extraños

Una colega me llama la atención sobre algo curioso: Bergoglio menciona en el Congreso a cuatro figuras de los Estados Unidos, pero solo se detalla la biografía de dos de ellas en los documentos que reparte el Vaticano antes del discurso en el Capitolio.

“Los cuatro fantásticos”, como los llama el vaticanista John Allen Jr, son el presidente Abraham Lincoln; el líder de los derechos civiles Martin Luther King Jr.; el monje trapense y escritor Thomas Merton, y la activista social Dorothy Day. Es como si dijeran que los dos primeros son harto conocidos y lo otros, puestos en un mismo altar por el Papa, son unos perfectos desconocidos para muchos, empezando por los legisladores estadounidenses.

Quienes conocen sus biografías aceptarán como cosa extraordinaria la intrépida mención de Day y Merton en ese discurso del Papa en particular y en el contexto en que fue dicho. No son dos figuras cualesquiera. Ella fue una laica benedictina consagrada a la defensa de los pobres, que además se divorció, admitió haber abortado, escribió en la revista The Masses –célebre publicación de la izquierda estadounidense donde colaboró John Reed y otros grandes del periodismo, sus compañeros de militancia política- y además, visitó a Cuba y simpatizó tempranamente con Fidel Castro y la Revolución. Es conocida como La Radical Piadosa.

Por su parte, Merton se opuso a la guerra de Estados Unidos en Vietnam, a la violencia de cualquier signo, a las armas nucleares. Tenía la misma predilección, que Francisco, por las “criaturas de la periferia”. Y un dato adicional: fue mentor de Ernesto Cardenal y de CintioVitier*.

Tengo la certeza de que si le hubiera alcanzado la vida para ver a Francisco en el Congreso recordándole a los congresistas estadounidenses quién fue Thomas Merton, Cintio habría sido el hombre más feliz de la Tierra. A él le escuché muchas veces hablar del monje con devoción y dolerse de su muerte, acontecida en circunstancias absurdas –se electrocutó con un ventilador. He buscado en la memoria digital y encontré una carta que le escribiera al autor de Ese sol del mundo moral y que es muy probable que el Papa no conozca. Con esto cierro por hoy:

Es raro –le dice Merton a Cintio, en carta  del 7 de diciembre 1962-, pero tengo muchos amigos latinoamericanos, porque sólo así puede uno ser ‘americano' de veras: es decir renunciando a ser únicamente ‘estadounidense', lo que sería un destino miserable. Pues de eso vienen tantos problemas: del hecho de que tanta gente aquí sea provincial e ignorante, y no pueda entender lo que pasa allá (en Cuba).+ (PE)
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*Este viernes Cintio, que murió en el 2009, habría cumplido 94 años. Vaya el homenaje a su memoria.

domingo, 27 de septiembre de 2015

Acción de gracias (San Vicente de Paúl)


En torno al alar, en el templo parroquial de La Milagrosa, una mañana de sol cálido en Ávila, la Familia Vicenciana junto a la comunidad parroquial celebramos la vida y santidad de Vicente de Paúl y dimos gracias por el regalo de su carisma que ya es patrimonio espiritual de todos los que seguimos las huellas del maestro inspirados por Mateo 25 y Lucas 6.




Un símbolo de vida nos acompañó toda la celebración. Una planta doméstica que comenzó pequeña, como el grano de mostaza, pero que ahora tiene el vigor suficiente para acoger en sus ramas a las asociaciones y congregaciones fundadas o inspiradas en el siervo de los pobres.


En la acción de gracias, algunos miembros de cada rama fueron presentando quiénes son, qué hacen y que esperaran. Teníamos motivos para elevar uno y varios cantos: a punto de llegar a los 400 años desde que el Señor Vicente agrupó y coordinó a unas familias para asistir a otras que lo necesitaban; el cien aniversario de la AIC; todo un año previsto para fomentar y favorecer la colaboración de todos los vicencianos para bien y desarrollo integral de todos los excluidos.

Lo que caracteriza las "ofertas" de san Vicente sobre cómo responder a la realidad de la pobreza tienen cierta carga de horizonte utópico, pues son un esfuerzo por conseguir el Reino viviendo en comunidad y en claro contraste con la cultura dominante con un fin transformador de la sociedad y el mundo.

Sus tres proyectos principales y los surgidos después responden a una fina y atenta sensibilidad hacia la Palabra de Dios que la tomó como objetivo fundamental, que nació de una lectura profunda de la realidad y que le llevó a una acción original sobre la misma, que hoy es medido desde el amor afectivo y efectivo a toda la humanidad.



Al final, todos los asistentes compartimos un pequeño ágape en los jardines de la parroquia.





Vísperas de San Vicente (Familia Vicenciana)


El sábado 26, la Familia Vicenciana de Ávila, nos reunimos en la Parroquia de la Milagrosa para orar en Vísperas de San Vicente por el don del espíritu compartido del carisma del santo de la caridad. Muy pocos como él alcanzaron a expresa la lógica del don tan alaba por Benedicto XVI en la Caritas in veritate. Esta lógica de la gratuidad está en nuestro día a día más presente de lo que pensamos. Puede que vivamos en un tiempo materialista, individualista y de mercado, pero la resiliencia, esa capacidad humana de asumir con flexibilidad situaciones límite y sobreponerse a ellas, demostrada en muchas familias que han resistido y resisten en la crisis, hace que lo gratuito, lo que practico Vicente, siga siendo un medio para construir Reino.



sábado, 26 de septiembre de 2015

Fiesta de San Vicente de Paúl


Cada vez que lo hicisteis con uno de estos mis hermanos más pequeños conmigo lo hicisteis
(Mateo 25)

Un experto asesor de empresas en Gestión del Tiempo quiso sorprender a los asistentes a su conferencia. Sacó de debajo del escritorio un frasco grande de boca ancha. Lo colocó sobre la mesa, junto a una bandeja con piedras del tamaño de un puño y preguntó:
‐ ¿Cuantas piedras piensan que caben en el frasco? 
Después de que los asistentes hicieran sus conjeturas, empezó a meter piedras hasta que llenó el frasco.
Luego preguntó:
‐ ¿Está lleno?
Todo el mundo lo miró y asintió. Entonces sacó de debajo de la mesa un cubo con gravilla.
Metió parte de la gravilla en el frasco y lo agitó. Las piedrecillas penetraron por los espacios que dejaban las piedras grandes.
El experto sonrió con ironía y repitió:
‐ ¿Está lleno?
Esta vez los oyentes dudaron:
‐ Tal vez no.
‐ ¡Bien!
Y puso en la mesa un cubo con arena que comenzó a volcar en el frasco. La arena se filtraba en los pequeños recovecos que dejaban las piedras y la grava.
‐ ¿Está bien lleno? preguntó de nuevo.
‐ ¡No!, exclamaron los asistentes.
Bien, dijo, y cogió una jarra de agua de un litro que comenzó a verter en el frasco. El frasco aún no rebosaba.
‐ Bueno, ¿qué hemos demostrado?, preguntó.
Un alumno respondió:
‐ Que no importa lo llena que esté tu agenda, si lo intentas, siempre puedes hacer que quepan más cosas.
‐ ¡No!, concluyó el experto: lo que esta lección nos enseña es que si no colocas las piedras grandes primero, nunca podrás colocarlas después.

Pues San Vicente de Paúl colocó, y bien colocadas, sus piedras. A mi permitidme que me atreva a decir que son cinco. No sé si os suena el número 5 en San Vicente, pero lo usó varias veces al hablarles a los misioneros de las virtudes que debían practicar (espiritualidad de la sencillez, hoy diríamos de bolsillo, o para andar por la calle y en casa, pero solo es su pequeño método, un adelantado en pedagogía del enseñar y del vivir). Él les decía que todo misionero tiene que tener estas cinco virtudes como David tuvo cinco piedras en su zurrón para vencer las dificultades de la misión (nuestros Goliats). Pero no voy a hablar de las virtudes del misionero, sino de los pilares de la persona, del Señor Vicente. Las tres primeras que colocó hacen referencia a su experiencia de Jesús. Las otras dos a su experiencia de los pobres.
1. Jesús, tú eres adorador del Padre: Con esta expresión descubre san Vicente el primer rasgo de la fisonomía del Cristo vicenciano: Jesús se encarna en la historia por voluntad del Padre y con la fuerza del Espíritu cumple la misión para la que fue enviado. Esto convierte a Jesús en adorador perfecto.
Nada del plan de salvación de Dios sobre los hombres tendría sentido sin el amor y este lo pone Jesús ¡Que no hacía nada sino por el amor que tenía a Dios Padre! (SVP IX, 38). Ser adorador del Padre significa para san Vicente que Jesús fue un fiel cumplidor de la voluntad de Dios (Cf. SVP IX, 468; XI, 79; IX, 168, 492, 734).
2. Jesús, tú eres uno de nosotros y servidor de los hombres: Para san Vicente el segundo rasgo de Jesús es su anonadamiento, su decisión de hacerse uno de tantos, a pesar de su condición divina: El Salvador se encarna por amor al Padre y a los hombres (SVP XI, 411).
El hecho de la encarnación introduce al Hijo en nuestra propia vida, en todo igual a nosotros menos en el pecado. Pero en Jesús, el ser hombre lo lleva hasta los límites de la integridad. Él es el hombre libre e íntegro, el hombre total (SVP XI, 129).
Lo original en la experiencia de Dios de san Vicente se encuentra en la realización de la voluntad de Dios, que por parte de Jesús se identifica con la evangelización de los pobres. Para Vicente, hombre profundamente evangélico, Cristo, en su misión de evangelizador de los Pobres, cristaliza el sentido de su pertenencia y entrega al Padre, de su amor compasivo y tierno a los hombres. 
3. La identificación de Cristo con los pobres (IX, 750; X, 594; 628; XI, 240; 725): ¡Que imagen que tan enorme! Es la originalidad de un descubrimiento impensable en el siglo XVII: Los pobres tienen el honor de representar a los miembros de Jesucristo, que considera los servicios que se les hacen como hechos a él mismo (SVP IX, 64).
De Dios tenemos un testimonio y una imagen en Jesús; y de él tenemos también su imagen, pues está presente, como si de un sacramento se tratase, en los desposeídos, en los necesitados, en los pobres.
Al servir a los pobres se sirve a Jesucristo... servimos a Cristo en la persona de los pobres. Y esto es tan verdad como que estamos aquí. Un vicenciano irá diez veces cada día a ver a los enfermos, y diez veces cada día encontrará en ellos a Dios... (SVP IX, 240)
4. La experiencia de que los que mejor ayudan a los pobres son los que se hacen pobres al imitar a Cristo (XI, 129; 385): Desde la realidad de la falta de atención que tienen los pobres reúne a mujeres y hombres cristianos, allá por donde va, creado cofradías de la caridad con el doble fin de ayudar al cuerpo y al alma de los que caen presos de la necesidad y no tienen a nadie que los asista. 
Luego buscó sensibilizar a los ricos y creó las Damas de la Caridad. Pero no quedó conforme, no todo era cuestión de dar dinero. Por eso, con las criadas de éstas fundó las Hijas de la Caridad. La intención era ir más lejos que el sólo dar. Así, surgieron los misioneros, para evangelizar a los pobres.
Es todo un cambio revolucionario de roles en lo caritativo, que ha perdido fuerza con el misticismo simplista de una espiritualidad de la heroicidad. Era todo un cambio profético, un adelanto del Reino. Todos los que se unieron a su intuición daba más que comida solidaridad
5. Pasar del amor afectivo al amor efectivo (XI, 273; 733); del sentimiento a la acción. Es lo que los estudiosos han definido como la espiritualidad de la acción. Aunque no era original de san Vicente, y mucho tuvo que ver san Francisco de Sales, las expresiones parecen ser suyas.
Hunde sus raíces en la tradición, en San Agustín: "¿Cuáles son las dos alas de la caridad? El amor a Dios y el amor al prójimo". De una manera afectiva, vertical, se ama al pobre por amor de Dios, pero de una manera afectiva, horizontal, se hacen obras por el prójimo.

La meta es la felicidad, el camino...


Evangelio de hoy
Lectura del santo evangelio según san Lucas (9,43b-45):

En aquel tiempo, entre la admiración general por lo que hacía, Jesús dijo a sus discípulos: «Meteos bien esto en la cabeza: al Hijo del hombre lo van a entregar en manos de los hombres.»​

Señor Jesús,
tú para nosotros eres el hermano cariñoso,
el amigo oportuno,
el vecino siempre dispuesto a la ayuda 
y ese familiar siempre preocupado de que todo vaya bien 
y de que no falte nada el día de la fiesta.

Señor Jesús,
tú para nosotros eres el prójimo cercano que a veces ni conocemos,
pero que está ahí esperando de nosotros una mirada,
un gesto, una palabra… una vida dispuesta a echar una mano, 
pero también eres el prójimo lejano,
aquel que nos muestran los reportajes y las campañas,
aquel que nos exige a cada uno, en conciencia,
levantarnos, luchar, defender
y comprometernos con la justicia global de los últimos.

Señor Jesús,
tú eres para nosotros el principio y el fin,
el motivo, la razón, la fuente, el sentido,
la posibilidad, la dignidad, el compromiso, la liberación;
nuestra causa, nuestra profecía,
nuestra vida y nuestra resurrección.
Tú eres el Señor de la historia,
el Señor de mi historia,
el Señor de nuestra vida.

Así sea
Oscar Alonso